Más allá de los 200 metros de profundidad, donde la luz del sol se desvanece, comienza el ecosistema más extenso y desconocido de la Tierra.
En el Pacífico Tropical Oriental (PTO), este territorio de oscuridad eterna, bajas temperaturas y altas presiones alberga una biodiversidad asombrosa: desde montes submarinos y arrecifes de coral de aguas frías hasta “oasis” de vida que se alimentan de gas metano. Explorar estas profundidades es descubrir un mundo que, a pesar de cubrir la mayor parte de nuestro territorio marino, sigue siendo un misterio más grande que la superficie de la Luna o Marte.